bienvenidos

Bienvenidos aquellos que saben valorar una sonrisa. Bienvenido los que saben sobrellevar con humor los problemas. Los que saludan por la calle. Los que saben disfrutar de un rato de charla.
Bienvenido los que saben dialogar y respetar al contrario. Bienvenidos los que defienden sus pensamiento, sus deseos y sus locuras siendo tolerantes.
Bienvenidos los que saben reirse de si mismo y los que saben encontrar algo positivo en un mal momento. Los que disfrutan del mar y de la cervecita, de la compañía de los amigos y de la libertad de ser cada uno diferente pero iguales.
Bienvenido al fín, todo aquel que sepa aprovechar el don de la vida.

martes, 12 de octubre de 2010

La importancia del nombre

Antiguamente en las familias se solía repetir el nombre de los componentes. Por ejemplo, yo tenía una tía abuela que se llamaba Adriana, esta poseía una hija con el mismo nombre, y hasta una nieta con igual título, e incluso el hermano de mi padre se llama Adriano. Yo no sé si esto ocurría por quedar bien con la familia o porque en aquellos tiempos no se querían roer mucho el coco con lo del nombre.


Conozco una infinidad de casos parecidos, siempre ocurridos hace tiempo. Porque ahora cada vez que nace un niño lo primero que se hace es investigar en internet a ver qué título se le coloca y cuanto más original pues mejor.

A veces ocurre que con esta repetición del nombre se puede producir un conflicto. En mi caso así fue. Durante unos años coincidimos tres Curro Gutiérrez en la familia. Mi tío, mi primo y yo. Claro que cuando cada uno andaba por un lugar distinto el conflicto se resolvía. ¿Pero qué sucedía cuando los tres nos encontrábamos en el mismo lugar a la vez? .Por ejemplo, en un cumpleaños de algún miembro familiar. Pues en mi familia se resolvió de la siguiente manera. Al mayor, mi tío, le siguieron llamando Curro, a mi primo que era más pequeño le suelen llamar Currito. ¿Y a mí? ¿Cómo se le ocurrió llamarme? Pues el Curri, con el artículo y todo. Por letras yo fui el que salí ganando, pero por gusto no sé.

Cuando era pequeño a mí el nombre que me pusieron no me gustaba mucho. Me parecía soez, embrutecido y demasiado basto. En aquellos años se llevaban los nombres compuesto, que parecía que daban elegancia. Por ejemplo José Ángel, y sobre todo Juan Carlos que impregnaba el título de realeza.

A fuerza de ser sincero mi nombre en la pila bautismal es el de Francisco José Sebastián de Asís. Así de un golpe se cumplía con toda mi familia. Y el de mi hermana tampoco se quedo corto. Adoración Isabel Victoria Eugenia. Tantas revueltas para luego llamarnos todo el mundo Curro y Dori.

Con el paso del tiempo me fui poco a poco reencontrando mejor con mi nombre. En principio me parecía simpático, mas tarde entrañable, y como también con los años nos surgió el afán nacionalista, pues: ¿Que hay más andaluz que llamarse Curro?. Vamos que si voy por la calle y alguien me llama Paco, me entra hasta coraje.

Llamarse Curro, para un profesor no es fácil. Los alumnos en principio tienden a tomárselo a pitorreo. En primer lugar, porque me llamo Curro Gutiérrez, y lo primero que se les viene a los alumnos a la cabeza es llamarme Curro Jiménez. Y de pronto ya me veo yo disfrazado de bandolero de sierra morena. Más tarde que si soy el Curro de la expo, afortunadamente cada vez tengo menos alumnos que visitaran la expo, más que nada por la edad que tiene. Y por supuesto esta el descarado intento de llamarme Currito. O sea, un intento de pasarse de la raya.

En fin, siempre que comenzaba el curso, en principio, a los alumnos les decía que me llamaran Francisco. Pero como los compañeros profesores ya me conocían por Curro. Pues cuando algún alumno me veía hablar por los pasillos con uno de los compañeros y estos me nombraban así, pues nada ya se armaba el cachondeo padre.

De hace un tiempo he decidido echarle tela de testiculina el primer día de clase. Y allí voy yo.: Me llamo Curro. ¡Dicho con dos cojones ¡. Y aunque con este grito de guerra saltan las expresiones de sorpresas o las pequeñas risotadas, yo me digo :Ya se acostumbraran. Las gentes mas tarde o más temprano nos acostumbramos a todo, bueno, menos a un dolor de muela.

Pues resulta que después, de esta lucha durante años por reivindicarme. Me aparece hace pocos días en un artículo del Diario el Mundo dedicado al mayor líder de la oposición andaluza , y va y me cambia todo mi esfuerzo. En primer lugar expone en el artículo del periódico que para ellos lo más importante es la educación. Que esta debe cambiar de forma drástica y sobre todo tomarán grandes medidas si llegan al poder. ¡Porque hay que fomentar la autoridad del profesor!.

¿Saben ustedes las dos grandes medidas que van a tomar si consigue gobernar? En primer lugar vestir a todos los alumnos y alumnas de uniforme y en segundo que a todos los profesores los alumnos se sientan obligados a llamarnos de usted. ¡Increíble, pero cierto! Supongo que serán de una efectividad tremenda para que los niños se sientan motivados a estudiar. Ya me figuro a mis alumnos coger el compás y el pincel con un entusiasmo endiablado porque llevan un uniforme igual que el de al lado, eso no le impedirá distraerse con los colorines de las ropas de los compañeros. Y que feliz estaremos todos los profe porque a partir de ahora que nos digan: “Hijos de puta”. Tendrá una tremenda sanción. Pero si nos lo dicen con educación, por ejemplo: “Usted es un hijo de puta”. Al menos nos creeremos respetados.

En fin, mire usted, señor Arenas, a mi me ha costado mucho esfuerzo ganarme un prestigio llamándome Curro. He aguantado broma y chascarrillos. Y ahora que mis alumnos me ven como un profesor cercano, más o menos amable, y respetan mi nombre igual a como se llama usted. Yo quiero y deseo que me llamen Curro y no un anónimo y lejano usted.

No quiera usted crear barreras. Por muchas medidas absurdas que se inventan. Aquí lo único que hace falta es educación, educación, educación. Lo digo por si a ustedes los de la oposición o a los otros del gobierno alguna vez os ha importado esta palabra.

Enlace a la noticia publucada en el diario el Mundo

1 comentario:

  1. Te faltan dos Curros más ya que tu abuelo se llamaba Curro Gutiérrez Sosa y el primo hermano de tu padre (yo) se llama Curro Gutierrez Delgado es decir tio segundo tuyo.
    Un saludo

    ResponderEliminar

Dibuja con perspectiva

Dibuja con perspectiva
Dibujas con perspectivas - Diferentes vídeos